A CINCO METROS DE LA VIDA
A cinco metros de la vida ✍️ Por Fidel Romero No hay nada más duro que morir a cinco metros de la vida. Esos cinco metros, los que separan un cayuco del muelle, se convirtieron en una trampa mortal para varias mujeres y niñas que huían del hambre, de la guerra, de la pobreza. No venían a delinquir, no traían armas, no traían odio. Venían con lo puesto, con la esperanza cosida en el alma. Venían buscando lo mismo que buscamos todos: vivir. Vivir con dignidad. Ese cayuco, con más de 150 personas a bordo, procedía de Guinea Conakry. Diez días de travesía, sin agua ni comida. Diez días jugándose la vida por algo tan sencillo como tener una oportunidad. Murieron al menos siete personas —cuatro mujeres y tres niñas— y un bebé permanece desaparecido, según datos oficiales recogidos por RTVE, El País y Cadena SER. Murieron ahogadas a escasos metros de tierra firme, porque la embarcación volcó al intentar desembarcar. Porque tenían miedo, estaban deshidratadas, debilitadas. Porque no sabían nad...