​CARTA ABIERTA PRESIDENTE DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA

CARTA ABIERTA

PRESIDENTE DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA




Presidencia de la Junta de Andalucía

Palacio de San Telmo

Avenida de Roma, s/n

41013 · Sevilla


MÁS PRESUPUESTO, MÁS ESPERA Y MÁS MUERTES:

CUANDO LA DEPENDENCIA FALLA EN ANDALUCÍA


Señor Juan Manuel Moreno Bonilla

Presidente de la Junta de Andalucía


Le escribo esta carta abierta desde la preocupación, pero también desde la firmeza que exige la gravedad de la situación que vive Andalucía en materia de dependencia y ayuda a domicilio.


En Andalucía existe hoy más presupuesto que hace años, es cierto. Para 2026, la Junta ha consignado más de 2.610 millones de euros para la Dependencia, y en 2025 el gasto total relacionado con este sistema supera los 3.600 millones de euros. Pero es imprescindible decirlo con claridad: ese aumento presupuestario no está siendo suficiente ni eficaz, porque no se traduce en derechos efectivos ni en una atención digna para las personas que lo necesitan.


Los datos son contundentes. En Andalucía, el tiempo medio de espera para recibir una prestación de dependencia ronda los 587 días, llegando en muchos casos a cerca de 600 días, cuando la ley establece un máximo de 180 días. Es decir, más del triple del plazo legal.


Si el presupuesto ha aumentado, ¿por qué no se reducen los tiempos de espera?

Si hay más recursos, ¿por qué no mejora la atención real?

Si se invierte más dinero, ¿por qué siguen muriendo personas sin recibir la ayuda que les corresponde?


Porque el problema no es solo cuánto se gasta, sino a qué modelo se destina ese dinero.


En lo que va de año, más de 6.700 personas han fallecido en Andalucía esperando una prestación de dependencia, lo que equivale a más de 40 personas al día. Personas con nombre, con historia, con familias detrás. Personas que tenían un derecho reconocido, pero que nunca llegó a hacerse efectivo.


Especialmente grave es la situación de la Ayuda a Domicilio, un servicio esencial para que miles de mayores puedan seguir viviendo con dignidad en sus hogares. La Junta no cubre el coste real del servicio, y eso tiene consecuencias muy concretas: salarios bajos, precariedad laboral y una presión insostenible sobre los ayuntamientos.


Las corporaciones locales —especialmente en la provincia de Sevilla— se ven obligadas a aportar recursos que no tienen si quieren garantizar condiciones mínimamente dignas a las trabajadoras. Esto ha provocado una reacción pública de alcaldes y alcaldesas que alertan de que el sistema es económicamente insostenible en su forma actual.


Desde aquí lo decimos con claridad: apostamos por lo público. Apostamos por reforzar, consolidar y financiar los servicios públicos, porque solo lo público garantiza igualdad de acceso, atención universal y derechos reales para todas las personas, vivan donde vivan y tengan los recursos que tengan.


La apuesta por la externalización y los conciertos privados no está resolviendo el problema. Al contrario: debilita lo público, precariza a las trabajadoras, cronifica las listas de espera y convierte un derecho en un privilegio. Mientras el sistema público se deteriora, los tiempos se alargan y muchas personas quedan desatendidas.


El Estatuto de Autonomía de Andalucía otorga a la Junta competencias plenas en servicios sociales. Gobernar es priorizar, y hoy la prioridad debería ser evidente: las personas mayores y dependientes. Si es necesario retirar recursos de otros ámbitos —publicidad institucional, propaganda, gastos superfluos o partidas no esenciales—, esa es una decisión política que debe asumirse con responsabilidad.


Señor presidente, no le pedimos discursos ni titulares triunfalistas.

Le pedimos resultados.


Le hacemos una invitación directa y personal: le invitamos a venir con nosotros a los pueblos, a sentarse frente a abuelos y abuelas que llevan más de un año esperando su prestación. A mirar a los ojos a familiares que vieron morir a los suyos sin recibir la ayuda que la ley reconocía. A escuchar también a las auxiliares de ayuda a domicilio que realizan un trabajo imprescindible en condiciones precarias.


Hay dos etapas en la vida en las que toda persona es vulnerable: cuando nace y cuando envejece. En ambas necesita cuidados, cercanía y un sistema público fuerte que no falle.


Las generaciones que hoy esperan ayuda lo dieron todo por esta tierra. Andalucía tiene con ellas una deuda moral que no se salda con propaganda, sino con hechos.

Fueron quienes levantaron esta tierra con su trabajo en la construcción, en el campo como jornaleros y jornaleras, en las fábricas, en los servicios, en la emigración forzada y en cada rincón donde hizo falta un esfuerzo duro y constante para que Andalucía pudiera salir adelante. Fueron quienes sostuvieron el tejido productivo andaluz en las condiciones más difíciles, quienes criaron a sus hijos con sacrificio, quienes aportaron riqueza, trabajo y futuro cuando no había casi nada.


Hoy, cuando el cuerpo ya no responde igual y la vida exige cuidados, esperan algo muy simple y muy justo: que su Gobierno no les falle. Que usted, señor presidente, esté a la altura del esfuerzo, la dignidad y la entrega que ellos tuvieron con esta tierra.


No mire hacia otro lado.

No eche balones fuera.

No utilice el aumento presupuestario como coartada si ese dinero no está resolviendo el problema.


Refuerce lo público.

Reduzca las listas de espera.

Garantice salarios dignos.

Y devuelva a nuestros mayores el cuidado y la dignidad que merecen.


Atentamente,


Fidel Romero

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