Felipe, a mí no me engañas

Felipe ,a mi no me engañas

Por Fidel Romero

Manda bemoles, como bien ha dicho Rufián. Manda bemoles que Felipe González, aquel que tuvo en sus manos la posibilidad histórica de transformar este país desde la izquierda, venga ahora a dar lecciones de democracia, de Estado de Derecho y de ética política. Manda bemoles que hable de “barrabasadas” y de “corrupción política” quien fue presidente mientras florecían las cloacas del Estado, los GAL, las escuchas ilegales del CESID, Filesa, Ibercorp, el caso Roldán, y un largo etcétera de nombres propios y delitos concretos que desangraron la credibilidad del socialismo durante décadas.

Felipe, a ti no te votamos para que privatizaras Telefónica, Endesa o Repsol. Ni para que metieras en la cama del PSOE a los poderes económicos que después te premiarían con sillones dorados en consejos de administración. A ti te votaron los hijos e hijas de la clase trabajadora para que limpiaras de franquismo las instituciones, para que democratizaras de verdad este país. Y lo que hiciste fue otra cosa: perpetuar el sistema de privilegios, repartir poltronas con la derecha y traicionar a quienes te auparon.

Ahora vienes, tras décadas viviendo al calor del IBEX y del monarca, a sentenciar que la ley de amnistía es una “vergüenza”, cuando tú mismo pediste el indulto para condenados del GAL. Secuestradores, torturadores y asesinos amnistiados bajo tu mirada, mientras te llenaban los oídos con elogios desde las cloacas. Lo hiciste sin pudor, sin arrepentimiento, y hoy te atreves a hablar de “autoamnistía”. Lo que hay que oír.

No te engañes, Felipe. Tú ya no representas al PSOE. Ni siquiera representas a la generación que te votó. Has dejado de ser un referente para el pueblo de izquierdas y te has convertido en un peón del poder económico. Desde hace años, cada vez que hablas, la derecha sonríe. Te usaron entonces y te siguen usando ahora para atacar al Gobierno progresista, para deslegitimar el diálogo, para embarrar cualquier intento de reconciliación.

Es curioso que digas que no votarás al PSOE mientras criticas también al PP. Pero no es neutralidad, no. Es cálculo. Porque tú nunca fuiste neutral. Tú siempre jugaste a ser el árbitro mientras llevabas la camiseta de los poderosos debajo del traje.

Si el PSOE tuviera coraje, saldría hoy mismo a decir que votos como el tuyo no los necesita. Que no construirá su futuro con quienes privatizaron los sueños, con quienes abrazaron al Borbón corrupto y al capital especulador, con quienes prefieren la cárcel para los adversarios políticos antes que una ley que abra camino a la convivencia.

Felipe, no eres voz de la izquierda. Eres su fantasma. Y lo peor de todo es que ni siquiera lo sabes.

Comentarios

Entradas populares de este blog

​FRAN: LA DIGNIDAD DE UN HOMBRE, LA FUERZA DE UN PUEBLO

​DE HUMILLADERO A MÁLAGA: EL PUEBLO QUE NUNCA OLVIDÓ A SU HIJO

CARTA ABIERTA AL SEÑOR ABASCAL